Manuel Benet Blanes es un dibujante, ilustrador y pintor valenciano que cuenta con una extensa obra tanto en el campo del cómic como en el de la pintura, ésta última a la que se ha dedicado casi en exclusiva durante la última década; prueba de ello son las múltiples exposiciones realizadas por la geografía española, que dan buena muestra de su experiencia y calidad artística.

Nacido en la capital del Turia en 1946, Benet descubre muy pronto su interés por el dibujo, y comienza a trabajar para la agencia Bardon Press en la realización de cómics destinados al mercado anglosajón. Aunque continúa colaborando de manera esporádica con la editorial escocesa D.C. Thomson & Co., Ltd., durante los setenta, ochenta y noventa su experiencia en el mundo de la historieta se amplia a una gran variedad de paises europeos, como Italia, Alemania, o Suecia, entre otros. En España, realiza pequeñas colaboraciones en los históricos Roberto Alcázar y Pedrín, y trabaja para la editorial Anaya.

Aparte de la historieta, durante toda su carrera profesional ha tocado diversos formatos, como son el retrato y la acuarela, en todos ellos con excelente resultados, producto de su dominio del dibujo. Al igual que sucede en la pintura, Benet ha sido siempre partidario de dibujar al natural, hasta el punto de considerarlo un requisito imprescindible, ya que ello le permite tener un acceso directo a la escena, la persona, y los colores presentes.

Durante la última década el artista ha ido centrándose en la que ha sido desde siempre su mayor pasión, y que le permite una mayor creatividad y libertad: la pintura. Prueba de ello lo son las múltiples exposiciones que anualmente realiza por toda la geografía española, y los galardones que ha obtenido en los certámenes de pintura a los que se ha presentado. Aunque la temática de sus pinturas es muy variada, y toca tanto el paisaje mediterráneo como las marinas, las figuras o los bodegones, últimamente está más centrado en la naturaleza muerta, consiguiendo como pocos artistas que la belleza de los utensilios diarios y los cristales se trasladen a sus pinturas. Fiel a sus principios, Benet jamás realiza copias de originales ni pinta de fotografía, sino que prefiere que sean sus ojos los que le dicten los colores que plasmar en el lienzo.

En estas páginas podrá encontrar una pequeña muestra de su trabajo, viendo que todo lo dicho hasta ahora es fiel a la realidad. Esperamos que disfrute con lo que va a ver.